Pedro Almodóvar. De lo femenino a lo masculino

La obra de Almodóvar, injustamente, ha sido acusada de sólo saber reflejar con exactitud el universo femenino, cómo si esto no fuera suficiente. Fue entonces, tras los honores recogidos por Todo sobre mi madre, cuando el manchego se plegó hacia lo más íntimo de si mismo y entregó dos películas absolutamente divergentes, pero que cada una, a su manera, se aproximaban al auténtico significado de aquello que llamamos lo masculino: Hable con ella y La mala Educación.
Se trata, antes que nada, de historias protagonizadas por hombres, pero que sobre todo se vuelven masculinas en el laberinto en que se forman: gris, opaco, enrevesado y exento de esperanza. Hable con ella es una obra que más que escrita está insinuada, y La mala Educación una película tan sórdida que tenemos que reconocer la verdad dentro de su juego de mentiras. La primera consiste en una tragedia humana, la segunda también pero además flirtea con el cine negro; géneros, sobre todo este último, que entran dentro del mal llamado cine para hombres. Mejores o peores, con estas dos películas Almodóvar demostró su capacidad para conocer cualquier sensibilidad y sobre todo nos enseñó que lo de masculino y femenino es una cuestión para el que lo siente (o lo sufre), y no para el que lo define
Otras reflexiones sobre Directores:
srta desconocida dijo
Es un tópico pero es cierto, o te encanta o lo odias.
Mucha de la gente que conozco dice que sólo busca excusas para el sexo, que el fondo de sus películas es un folletín de telenovela enrevesado y rebuscado. Para mí aunque sólo sea por esa iluminación, los juegos de colores en cada plano, y esa música tan bien escogida; su filmografía, con altos y bajos; ya merece la pena.
A veces me parece que es cuestión de abstraer los personajes a un plano más general, en términos de sentimientos básicos universales: amor, pasión, dolor, soledad... y olvidar lo superficial: un travesti, un hombre, una mujer o todos esos personajes de "chicas y chicos almodóvar", que al fin y al cabo sólo son el vehículo para hablar de lo mismo, de lo que sentimos y de lo que somos.
11 Julio 2006 | 05:27 PM