La transformación de Spielberg
El año 1993 dos peliculas, Parque Jurásico y La Lista de Schindler, llevaron a Steven Spielberg a la cima de su carrera. Con la primera se coronó como el rey del entretenimiento que ya era y pulverizó los registros de taquilla del mundo entero. Con la segunda llegó aun más lejos: la crítica se inclinó a sus pies y Spielberg recogió uno de los palmarés más impresionantes del cine moderno. La noche de los Oscar fue su consagración; se repartió primero las candidaturas y más tarde las estatuillas entre las dos películas, tanto los premios principales como la pedrea. De una vez por todas lograba el Oscar a la Mejor Película y al Mejor director que tantas veces le habían negado.
Doce años después, cuando ya (casi) nadie duda de su calidad, volvió a la gala de los Oscar con dos trabajos estrenados en un mismo año. De un lado el entretenimiento de La Guerra de los Mundos, del otro el drama histórico de Munich. Películas homólogas a las de 1993 pero que paradójicamente se colocan en las antípodas de estas, casi como si fueran su cara b o su antítesis. La Guerra de Los Mundos es un blockbuster tan fantástico e imposible como lo fuera Parque Jurásico pero se aproxima a un terror que jamás transmitieron aquellos descomunales dinosaurios. El caso de Munich es más elocuente aun: se trata del negativo de La Lista de Schindler. La loa al pueblo hebreo sustituida por el cuestionamiento de la política exterior del propio Estado de Israel. De alguna manera parece como si Spielberg gustara, como rey de Hollywood que es, de poner en tela de juicio su propia filmografía.

Pero esto no es nuevo, Inteligencia Artificial, La Terminal, o Minority Report, con mayor o menor fortuna, dejaban claro que Spielberg ya no es el que era. Aunque esto, sin desmerecer su carrera anterior, no tenga que ser necesariamente malo
Curiosamente en el 2005 ninguna de sus dos películas logró ganar ni una mísera estatuilla
KesheR dijo
Parque Jurásico es una de las películas más endiabladamente divertidas de la historia, cuyos efectos especiales no han perdido ni un ápice. Claro, que calificarla de Obra Maestra puede hacer que algún gafapasta le revienten los oídos (a mí incluído :P ).
La Guerra de los Mundos es una de las mejores películas comerciales (comercialísimas9 que se han estrenado en mucho tiempo. Su primera hora es una auténtica obra maestra del terror. La caída de los rayos y la aparición del primer trípode son ALUCINANTES. Yo no podía creer lo que estaba viendo. Soberbio. El resto de la película es muy bueno, incluido el segmento de Tim Robbins que a la gente no le gusta, pero el final es malo. Acaba muy abruptamente. Lo del hijo casi que, yo qué sé, me da igual, pero sí me importa que la película pegue un corte tan grande.
Munich me pareció una película normalita. Bastante larga y por momentos coñacín. Eric Bana me parece muy mal actor.
Inteligencia Artificial: muy buena. Sobra el epílogo.
Minority Report: bastante buena / muy buena.
La terminal: mediocre. La parte de comedia a lo Capra está muy bien, pero cada segundo en el que aparece Zeta es un cagarro. El final es un pastel.
La Lista de Schindler: no la he visto. Es de esas películas tan "obligatoria" que me da pereza.
20 Junio 2006 | 11:05 PM