SPOILER (I): Los grandes finales
El que no las haya visto que se detenga aquí. Todas estas películas sean o no obras maestras, aunque muchas lo son, poseen algunos de los últimos minutos más celebrados de la historia del cine.
SPOILER!!! (No seguir en caso de no haberlas disfrutado)
Casablanca (1943). El final por antonomasia y un icono del cine con mayúsculas. Dos enamorados (y perdedores) se despiden bajo la niebla de un aeropuerto con la intención de separarse para siempre porque comprenden que jamás volverán los buenos tiempos. El mítico Siempre nos quedará París subraya una secuencia que nadie tuvo claro como sería hasta casi el momento de rodarla. Rick enfundado en gabardina le confiesa a Ilsa que Si ese avión despega y tu no estás en él te arrepentirás...Tal vez no hoy, ni mañana, pero sí muy pronto, y para el resto de tu vida y la obliga cogerlo en dirección a la Tierra Prometida pese a que la ama desesperadamente.
La ley de la calle (1983) Rusty James sólo tenía una aspiración en su vida: ser cómo el chico de la moto. El chico de la moto sólo tenía una aspiración en su vida: ver el mar. Al final Rusty James no llega a ser como el chico de la moto pero si alcanza a ver el mar. Eso sí ya no es un horizonte de liberación sino el final a nuestro camino. El océano se interpuso entre nosotros y nuestros sueños
Brokeback Mountain (2005). Ang Lee tuvo claro hasta el último minuto que Ennis y Jack eran dos duros vaqueros. Ruda y gris, su historia de amor siempre huye de las declaraciones inapropiadas. No hay por eso mejor secuencia final que Ennis frente a las camisas sudadas que los unieron hace veinte años jurándole a Jack con puntos suspensivos todo lo que nunca pudo decirle. (Y de fondo la guitarra desgarrada de Santaolalla)
La dama de Shanghai (1948). Rita Hayworth cuando se quita los guantes es pura sensualidad. Pero su marido más que celoso quiso que el mito fuera para ella y años más tarde la asesinó en una barroca galería de espejos multiplicados a la que Woody Allen homenajeó en Misterioso Asesinato en Manhattan. La maté porque era mía sollozaría arrepentido
Blade Runner (1982) Rutger Hauer salva a Harrison Ford, el mito americano y de un plumazo el héroe clásico reescrito y la ciencia-ficción reinventada, así como el cine negro y el western moderno. Y es que nunca se ha dicho algo más hermoso He visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.... No podía explicarse mejor
La semilla del diablo (1968). Si cuentas por ahí que crees que te han embrujado y que consideras que tu hijo es el diablo no te van a tratar demasiado bien. Pero el cine es capaz incluso de eso (y más). Hay pocas secuencias tan vitriólicas dentro del género de terror como la de una huesuda Mia Farrow acunando al ser de sus entrañas (sin demasiada forma de humano)
Lo que el viento se llevó (1939) Sufrieron la guerra, la caída de un sistema, los caprichos de ella, los matrimonios fallidos también de ella, una hija en común muerta y el ocaso de una época. Pero al final todo da igual, como le dijo Rett a Scarlata Sencillamente querida, me importa un bledo
Lost in translation (2003). La casualidad se encargó de que dos personas que posiblemente jamás se hubieran conocido en su país de origen, se encontraran en las masificadas calles de Tokio. La casualidad de nuevo logra que al final Bob pare el tiempo para contarle el secreto de su encuentro a Charlotte. Ni los espectadores estábamos invitados a participar en lo que sólo era de ellos.
El club de los poetas muertos (1989) No es que su secuencia final sea inesperada, sorprendente o transgresora pero cualquiera que haya sentido la locura de la juventud sólo puede emocionarse ante ese instante de rebelión: Los alumnos en pie para saludar a Robin Williams como se merece. Oh, capitán, mi capitán
Sed de mal (1958) Una pianola que anuncia el fin (¿de qué?). Una puta con los rasgos deshechos. El hombre que debe morir muerto en el fango y el que debe vivir, vivo con honores. Pero entonces, ¿Qué pasa? Era un mal policía dicen del muerto, a lo que la puta que toca la pianola contesta Sí, y un gran hombre
chicadelnorte dijo
Vaya regalo nos haces!Es preciosa esta recopilación de grandes momentos. gracias por compartirlo
30 Abril 2006 | 05:01 PM