Crash versus Crash
Don Cheadle nos cuenta en un susurro, suelto entre tanta historia, en el Crash de Haggish algo así como que la única manera que dos personas tienen de relacionarse en una megalópolis como Los Angeles, es a través de un accidente de coche; para poder sentirse, para poder rozarse. Una metáfora magistral sobre un mundo frío e inerte, casi impersonal en el que parafraseando su cartel promocional, a la velocidad de la vida perdemos el control. Cronenberg una década antes en su Crash nos expuso con pulsiones de obseso una misma sociedad necesitada de comprensión que había dejado escapar también las señas de humanidad. Sus protagonistas habían alcanzado con los accidentes de tráfico un supremo placer sexual de fetichismo peligroso, basado primero en destruir (lo que eran) y luego en construir (lo que querían ser) gracias a la metalización del cuerpo, injertos,y prótesis. No están tan lejos ambos grupos de personajes como pueda parecer; los del Crash de Haggish han hallado en las colisiones de la carretera la válvula de escape para sus miedos, sus prejuicios, es decir para su rabia; mientras que los de Cronenberg han obtenido en principio todo lo contrario: placer, sí, pero doloroso, casi sadomasoquista, al límite y bizarro. Sin embargo ¿Qué más da? De cualquier manera los que vomitan rabia consiguen satisfacción en esa expiación y los que gimen orgasmos lloran después de eyacular en una ceremonia de enmienda diferente

El mayor ejemplo de todo esto es el instante crucial en el que ambas historias se cruzan. LLegados a su máxima necesidad los de Cronenberg buscan mejorar las orgías al recrear las muertes al volante de las figuras de Hollywood, cuando curiosamente el otro Crash se ambienta allí mismo, en Los Angeles y como señaló Jordi Costa, esta es la ciudad que lejos de fabricar nuestros sueños, envasa pesadillas al vacío: Tomemos nota, ya que parece que para escapar de la furia urbana nuestra única salida pasa por los accidentes de tráfico, siempre que tengamos la intención de seguir sintiendo
Y que vaya por delante que prefiero al enfermo de Cronenberg que al panfletario de Haggish
roibradbury dijo
No he visto la última ganadora de los oscars pero si he visto la de Cronenberg y me gustó mucho, quizás sea de las que más me gustan de este director, por encima de las idolatradas Videodrome o Scanners. De Cronenberg recomiendo La zona muerta y Una historia de violencia.
21 Abril 2006 | 09:06 PM