¿Cómo envejecen las películas de Oscar?
La sorprendente victoria de “Crash” en la edición pasada ha abierto un intenso debate en la crítica americana sobre la capacidad de la mítica estatuilla dorada para señalar futuros clásicos. Estas son las ganadoras de los últimos quince años
-El silencio de los corderos (1991). Su victoria fue rotunda, la Academia le concedió los cinco Oscar principales (Película, Director, Guión, Actor, Actriz) y la película de Jonathan Demme marcó todo un estilo con la aparición en la pantalla de asesinos en serie e intrigas psicológicas. Sin embargo, pese a seguir siendo considerada una gran obra el tiempo la transformado en una película más rancia y simple a la que no le ha sentado nada bien tanto telefilm inspirado en ella
-Sin Perdón (1992). Eastwood en 1992 ya era apreciado como un buen director pero en el 2006 ya nadie duda de que además es uno de los grandes. Así que incluso por encima de su otra película escarizada, “Million Dollar Baby”, esta es considerada aún mejor: una indiscutible obra maestra rodada desde la madurez, que incluso para muchos se trata del último gran western americano. Eso sí es más de un fenómeno de crítica que de público
-La lista de Schindler (1993). Con un palmarés apoteósico a sus espaldas, la Academia saldó de una vez por todas cuentas con el “Rey Midas” de Hollywood, que además firmaba ese mismo año en un registro absolutamente diferente otro éxito como “Parque Jurásico”. Un clásico inigualable y una película imprescindible, es paradójicamente una de las menos apreciadas por la mayoría de los amantes del cine de Spielberg. ¿La razón? Para muchos demasiado panfletaria (Esos últimos minutos...)
-Forrest Gump (1994). Un icono cinematográfico y un éxito popular indiscutible. Un trabajo que creció gracias la interpretación de un inmenso Tom Hanks pero que por desgracia fue decisivo para que los actores comenzaran a llenar sus actuaciones de excesos con la intención de lograr la estatuilla. En cualquier caso un trabajo apreciado pero que gana detractores según pasan los años. A muchos pone de los nervios su propuesta de visionar los últimos años de la historia americana a través de la mente de Forrest
-Braveheart (1995). Pese a que “Braveheart” ofrece épica de la que gusta a Estados Unidos con un actor tan popular como Mel Gibson y unas ciertas dosis de romance, en varias encuestas realizadas por medios americanos suele ser de las películas peor consideras que han logrado ganar el Oscar. En cualquier caso Braveheart triunfó en un año por lo general sin excesiva competencia
-El Paciente Inglés (1996). Con las grandes “Majors” expulsadas de las candidaturas, este drama de gran presupuesto pero rodado por independientes consiguió la excelente cifra de nueve muñecos de oro. La recuperación del espíritu de David Lean es apreciada por muchos como una buena película pero ni a crítica ni público parece fascinarles en exceso. Cada vez se escucha más que la historia resulta más apasionada en cuanto al diseño de producción que entre los personajes
-Titanic (1997). Con once Oscar y todos los registros pulverizados, “Titanic” supuso una auténtica obra cumbre del cine popular empujada por largas filas en los cines a la categoría de mito. Sin embargo como todo gran éxito es imposible que alguien no opine de ella, hasta el punto de haber caído en cierto desprestigio en los últimos años y resulta curioso que más entre el público (la tacha de facilona), que entre los especializados (que valoran al menos su condición de espectáculo supremo)
-Shakespeare enamorado (1998). Esta comedia romántica de brillante guión y soberbias interpretaciones salvó la previsible gala de la victoria de “Salvar al soldado Ryan”. Pero a parte de ser ejemplo de cómo Miramax hace buenas campañas publicitarias, no ha trascendido nada y mientras que la película de Spielberg se estudia en las escuelas de cine, la de Madden parece no pasar para la mayoría de entretenimiento que deja buen sabor de boca
-American Beauty (1999). Unanimidad absoluta para la ópera prima de Sam Mendes que recibió aplausos allí por donde fue exhibida. Su sátira sobre el sueño americano es uno de los trabajos que ha logrado una iconografía más efectiva en los espectadores (Esa bolsa, esos pétalos). Sin embargo tanto subrayar su presunto mensaje subversivo hizoque algunos se mosquearan y la pusieran en cuarentena; si además la filmografía de Mendes a partir de entonces se considera mayoritariamente fallida, entonces los escépticos aumentan
-Gladiator (2000). Scott sudó mucho para que su película ganara, al menos por la mínima sobre el ejemplar docudrama de “Traffic” y la épica fantástica de “Tigre y Dragón”. Pero lo logró y lo que entonces fue un blockbuster con ganas de recuperar todo un género tan olvidado como el peplum ha mejorado como el buen vino y ahora es una buena muestra de cine de palomitas con calidad
-Una mente maravillosa (2001). Tras el 11-S y con Bush apelando al patriotismo, la Academia se plegó sobre si misma y premió la más intrascendente de las cinco nominadas. Todavía en Estados Unidos fue calificada de película clásica sobre el sueño americano, porque aquí en Europa fue vapuleada y no parece que los años la reconcilien
-Chicago (2002). Ganó con claridad pero no se sabe muy bien porqué, pareció más una cuestión de inercia que de calidad. Sólo tres años después se le pasa factura, pues encabeza la lista en varios reportajes como uno de los Oscar más incompresibles nunca dados
-El retorno del rey (2003). Al igual que “Titanic”, éxito popular apoteósico con once estatuillas y una legión de amantes a muerte. La Academia recompensó las tres partes en su último tramo que hizo soñar a muchos pero que posee un nada pequeño club de detractores, especialmente nostálgicos, que tienen claro que “La guerra de las galaxias” es una trilogía mucho más mágica
-Million Dollar Baby (2003). A Scorsese no le quieren así que otro maestro tuvo que recoger los premios principales. Fue Clint Eastwood por segunda vez con un nuevo relato preñado de dolor y amargura para la que ha pasado poco tiempo pero que parece que tiene capacidad para llegar a ser un clásico con mayúsculas sin dificultad
-Crash (2004). Con una de las victorias más sorprendente en las 78 ediciones de los premios, “Crash” es una de las ganadoras más endebles con tan sólo tres premios y mucha polémica detrás. La crítica especializada no se ha cansado de repetir que esta historia ya nos la han contado muchas veces y además mejor (“Magnolia”, “Vidas cruzadas”) y que su efectismo emocional será olvidado en un par de años, mientras que la honestidad de la película de Ang Lee es de las que crece después de que aparezcan los títulos de crédito. Como dijo un importante articulista del “New York Times”: “para ser la película del año Brokeback Mountain no necesitaba el Oscar, pero el Oscar si necesitaba a Brokeback Mountain. Es una cuestión de prestigio”
roibradbury dijo
En la última edición de Fotogramas ha salido un artículo sobre aquellas que salían favoritas para ganar el oscar a la mejor película y resultaron perdedoras de manera más o menos sorprendente.
Es el caso de Es silencio de los corderos que pugnaba con JFK: Caso abierto por la preciada estatuilla y es cierto que la ganadora ha envejecido malamente. Quizas también a que ha sido "maltratada" por la televisión (la han puesto numerosas veces y muchas a horas inadecuadas)
Otros casos que señalan son la victoria de Braveheart sobre Apolo 13, en este caso creo que merecido (aunque no me convence ninguna de las dos).
Shakespeare in Love sobre Salvar al soldado Ryan, donde la segunda me decepcionó bastante y la primera es una buena película pero no creo que mereciera ser la mejor del año y como dices ha tenido un mal envejecer.
Una mente maravillosa sobre El señor de los anillos. En este caso imagino que los académicos ya tenían decidido dar en alguna de la trilogía el oscar y solo esperaron al final. Igualmente tampoco me "maravilló" mucho la ganadora aunque está bien hecha.
Million Dollar baby sobre El aviador. Creo que merecido y que la película de Clint Eastwood seguirá intacta con el paso de los años al igual que Sin perdón y quizas Mistic River.
Y por último la de Crash sobre Brouback mountain no puedo opinar porque aún no he visto ninguna de las dos.
20 Abril 2006 | 04:15 PM