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La Coctelera

Categoría: Reportajes. Sagas

Sagas (VI). El Padrino

El álbum familiar de los Corleone condensa la auténtica historia de los Estados Unidos de América en terroríficas instantáneas. Coppola explicó el nacimiento de su país a través de la furia con la que se gestan las grandes civilizaciones: descubrió que los altos rascacielos del progreso se edificaron sobre la sangre de aquellos que lucharon por el Nuevo Continente. La Trilogía de El Padrino es la crónica de esos años y de esa familia; de su nacimiento, esplendor y ocaso. Es el relato de los inmigrantes que llegaron a la Tierra Prometida para hacer suyo eso del Sueño Americano. Un sueño que sólo es posible alcanzar, en su plenitud, con las manos ensangrentadas. Lo importante es que Coppola logró que sintiéramos empatía por unos asesinos y que sobre todo viéramos en esa familia de gatillo fácil el reflejo de la nuestra propia, y en sus defectos nuestra responsabilidad

La mejor. Las dos primeras películas suelen figurar entre las diez mejores de la Historia del Cine, la tercera no anda muy lejos. Por eso resulta difícil y casi inútil diferenciar entre ellas, pero posiblemente El Padrino I, la más sencilla, sea la que mejor funcione como la tragedia shakesperiana en la que sobreviven los Corleone

La Peor. Igual de gratuito, que decidir cual es la mejor, resulta escoger cual es la peor de las tres. El Padrino III es la peor valorada y eso que es una obra maestra también. Es cierto no obstante que estrenada veinticinco años después que la última puede provocar sensación de desgaste. Además tiene a Sofia Coppola, que como realizadora nada que objetar, pero como actriz agradecemos que dejara el método Stanivlaski

El Personaje. Sólo aparece en la primera, aunque su presencia sobrevuela las otras dos. Eso no evita que sea el mayor icono de El Padrino, el Don Vito Corleone con los rasgos cansados de Marlon Brando. El actor logró el papel cuando nadie creía en él, y menos que nadie los propios productores, que se enfrentaron con Coppola por esta decisión. Brando con voz cascada imprimió en imágenes el negativo de los padres fundadores de América

La escena. Los asesinatos, las discusiones entre Diane Keaton y Al Pacino, las escenas de Brando o por elegir una, la secuencia final de El Padrino III en la ópera. Sobre todo en el montaje del director se alcanza un climax que jamás desciende en la media hora que dura la secuencia

Su éxito. Considerada la mejor trilogía de la Historia del Cine. Sus tres partes no son sólo clásicos modernos sino verdaderas obras de Arte. El Padrino supuso la llegada del Nuevo Cine que llevaba tiempo haciéndose oír y además su influencia es hoy día todavía notable. La obra cumbre (con permiso de Apocalypsis Now) de Coppola

El Palmarés. Las tres películas han sido nominadas al Oscar a la Mejor Película y al Mejor Director, en un caso único. Las dos primeras lograron ambas estatuillas

Genial cambio de imagen de Even!

Sagas (I). La Guerra de las Galaxias: La vieja trilogía

Sagas (II). Alien

Sagas (III). Batman

Sagas (IV). La Guerra de las Galaxias: La nueva trilogía


Sagas (V). Scream

Sagas (V). Scream

Desde el momento en que apareció Scream nos enteramos que lo peor que te pueden preguntar es Cuál es tu película de Terror favorita porque vas a empezar a protagonizar una y es posible que no vivas para estrenarla. Scream es una película con conciencia de saga como el buen género que entre tono y tono de llamada resucitó a Drew Barrymore, las antiguas películas de Miedo y si es que alguna vez había muerto al público adolescente, perdón teenager. Kevin Williamson (la estrella es el guionista) volvió a tocar los resortes de un género apolillado con una mezcla de ironía y homenaje y recuperó a Wes Anderson gracias a una trilogía lúdica con lo mejor que podía ofrecer; diversión y muchas muertes absurdas

La mejor. Al comenzar Scream 2 el público enfervorizado asiste a la versión cinematográfica de las aventuras de su predecesora. Sutil juego que retrata con inteligencia el propio movimiento que Scream había generado. Llamarlo metaficción puede resultar excesivo pero quizás no andemos tan lejos

La peor. La tercera parte que el propio Williamson abandonó sin haber terminado al guión. Si las dos anteriores partes poseían incluso para sus detractores como poco una apoteósica escena de apertura, Scream 3, ni eso. Más aun la historia fue presentada como un telefilm de lujo con mucha menos mala leche que las anteriores

La escena. Al otro lado de la línea un asesino espera a Drew Barrymore para esparcir sus vísceras por todo el jardín. Ya lo ha hecho con su novio. Palomitas, una buena película de mido y una llamada inoportuna. Nos podemos reír si queremos de cualquiera de las películas de Scream pero esa escena es una de las más grandes aperturas de los años 90

El personaje. Más que el asesino o los asesinos, cambiantes a lo largo de la trilogía aunque unidos por motivos comunes; el auténtico personaje es la mítica cara deformada para producir risa nerviosa en el espectador. Sino que se lo digan a los que sufrieron con los encargados del Cine que se disfrazaron en varias salas durante el estreno de la segunda parte

Su éxito. Cada una de las partes ha arrasado en taquilla de manera brutal. Pero lo importante de Scream es la capacidad con la que devolvió un género al primer plano, tanto de manera pura con las películas de terror como de forma indirecta gracias al cine adolescente. Sé lo que hicisteis el último verano, The Faculty o Leyenda Urbana son solo ejemplos de su éxito, aunque como suele ocurrir la franquicia es mejor que sus filiales

Palmarés. El justo, no es película para eso. Aunque se llevó unos cuantos premios populares de Videoclub o de encuestas televisivas en Estados Unidos

Sagas (I). La Guerra de las Galaxias: La vieja trilogía

Sagas (II). Alien

Sagas (III). Batman

Sagas (IV). La Guerra de las Galaxias: La nueva trilogía

Sagas (IV): La Guerra de las Galaxias: La nueva Trilogía

Sólo quedan diez minutos para que comience: la sala está abarrotada, el público se muestra nervioso aunque agradecido ya que han tenido la suerte de poder entrar frente a los miles de fans que han quedado fuera. Las luces se apagan y todos notan como la emoción les embarga; esperan que las dos próximas horas les permita regresar a esa galaxia muy, muy lejana que visitaron hace mucho tiempo y de la que en parte no han escapado todavía. Sin embargo cuando todo acaba y vuelven a la realidad, una cierta decepción sobrevuela la sala. Parece que George Lucas ya no es el niño de entonces, ahora ha madurado (y para mal). Vista hoy, un año después de que se estrenara la última parte de la trilogía-precuela de Star Wars podemos apreciarla mejor en su justa medida. Y es que pese a estar por debajo de las películas originales y también pese a que Lucas ha traicionado su propio manual de estilo, estamos ante un Cine libérrimo, lleno de vida, imaginativo y entretenido como el que más. Tan contaminado por la cultura pulp, los videojuegos y los cómics cómo lo estuvieron los primeros episodios, aunque eso sí el nuevo Hollywood consecuencia curiosamente de aquellas películas ya no tiene la ingenuidad necesaria para hacernos soñar. A lo mejor nosotros también hemos madurado y no sabemos disfrutar como entonces; a lo mejor no
La mejor. Con La venganza de los Sith Lucas recuperó en parte el aliento épico de la vieja trilogía y devolvió al espectador una atmósfera oscura y adulta. Lo que no le evita poseer los mismos fallos de sus antecesoras como los imposibles diálogos de amor, las interpretaciones deplorables o el exceso de pantalla azul. Por suerte la película remonta el vuelo tras la matanza Jedi y logra explicar con sutileza el acoplamiento final al lado oscuro de Anakyn Skywalker

La peor. Aunque sólo sea por el insoportable Jar Jar Binks, La amenaza fantasma es el episodio más flojo. Inteligentemente Lucas restringe la épica pues se trata de la primera parte pero eso se salda con una película que casi no tiene nada que contar y en exceso mecánica. Aun así ofrece grandes dosis de diversión y momentos de lucidez absolutos como la Carrera de Vainas

El personaje. Si ya en las antiguas películas Darth Vader era el que poseía mayor capacidad para pervivir pese al paso del tiempo, en estas se amplifica más su presencia. Los tres últimos episodios ilustran la caída de Anakyn Skywalker al lado oscuro y su compleja relación con la Reina Amidala hasta transformar el significado total de la saga

La secuencia. Participar en una Carrera de Vainas es una experiencia que sólo se puede vivir una vez en la vida. A lo mejor nuestros padres se tuvieron que conformar con las cuadrigas de Ben Hur pero nosotros tenemos la opción de surcar el espacio con casi tanta ilusión como cuando pilotábamos El Halcón Milenario. Tanto es así que la secuencia es mejor que el esperado duelo entre Anakyn y Obi Wan Kenobi o que el instante crucial en que Darth Vader se coloca la máscara por la que será recordado

Su éxito. En taquilla absoluto, entre los aficionados de las primeras no tanto. Cierta decepción ha acompañado a los sucesivos estrenos de cada uno de los episodios, quizá menos el último. Sin embargo el dominio de Lucas ha vuelto a quedar demostrado al reventar las cifras de recaudación y sobre todo al elevar aun más el mito de Star Wars. Las nuevas versiones aumentan el sentir religioso y presuntamente místico de toda la obra y transforma las aventuras de Luke Skywalker contra el Imperio en el relato al completo de la vida y milagros de Lord Vader
Palmarés. Básicamente galardones técnicos en todas las asociaciones dedicadas a premiar la labor visual y sonora de las cintas. La venganza de los Sith ha sido la única de las seis partes de la Saga al completo que no ha logrado ni una sola candidatura al Oscar, ni siquiera menor

Sagas (III). Batman

Superman puede ser el más popular, Spiderman el más juvenil pero Batman posee la iconografía más interesante; por oscura y peligrosa. Su figura impresiona y su aspecto atemoriza y para colmo ni siquiera tiene superpoderes: no es un héroe al uso. Sobrevuela nuestros sueños para mantener la justicia mientras dormimos, pero esta es la versión oficial, el auténtico motivo de que prefiera las sombras de la noche es que sabe que no tiene nada claro la diferencia entre venganza y paz. Es el personaje de gran éxito más reformulado dentro del cómic desde su creación por Bob Kane para Detective Comics, de hecho ha pasado, entre otros, por las manos del tan adorado hoy día Frank Miller. Por eso no es casual que varios directores se hayan enfrentado a su figura con versiones tan contrapuestas y diferentes. Dejaremos a un lado la de Christopher Nolan y nos quedaremos con las dos de Burton y las dos de Joel Schumacher

La mejor. Poesía oscura del desencanto y sobre todo reflejo de cómo los personajes de viñeta también padecen y sufren. Batman Vuelve adolece todavía de un protagonista escasamente definido pero nos brinda el relato de dos perdedores como el Pingüino y Catwoman. Una fábula con aspecto de novela gráfica llena de romanticismo y de un buscado patetismo

La peor. Las dos versiones de Joel Schumacher acercaron la saga al mundo del Blockbuster y el lenguaje publicitario. Es cierto que perdieron calidad pero también que ofrecen un sano delirio con estética de carrusel glam, además de escenas de acción más trabajadas. Quizá, la que se lleve la palma sea Batman y Robin

La escena. En Batman Vuelve los superhéroes ahora desenmascarados bailan entre los invitados de una fiesta de disfraces. No hay imagen más precisa que evidencie que la auténtica personalidad del superhéroe es el traje y no su identidad común

El personaje. Catwoman se lame las heridas con tanto afán que enseguida olvidamos a la timorata Selina. Nunca un villano fue tan sexy y nunca una actriz tan erótica sin dejar a la vista un ápice de su cuerpo. Como personaje supera incluso al Joker y al Pingüino

Su éxito. Las cuatro partes obtuvieron impresionantes recaudaciones. Burton consiguió vía libre en proyectos más personales, y Schumacher demostró su oficio en la industria. Además de ser la saga sobre el cómic más importante de los noventa; es el referente para el nuevo aluvión de adaptaciones que vive Hollywood

Palmarés. La excepcional ambientación de Batman inspirada en Blade Runner obtuvo el Oscar de la Academia a la Mejor Dirección de Arte. Menos Batman y Robin, el resto han logrado como suele ocurrir en este tipo de películas menciones en apartados técnicos

Sagas (II). Alien

Con cuatro películas a las espaldas de la saga, lo de la Teniente Ripley y el Alien empieza a parecer personal. Una mirada entre la bella (muy masculina) y la bestia (muy repulsiva) que realizadores con estilos divergentes han modelado como un duelo a muerte. Alien con todas sus ramificaciones se ha convertido en un Western galáctico que narra la persecución de la repulsiva, asquerosa pero sobre todo perfecta criatura sobre su leitmotiv para existir Sigourney Weaver. Una extraña relación amor-odio con ribetes de Ciencia-ficción y naturaleza destructora. El origen lo puso Ridley Scott pero James Cameron recogió el testigo llevando la Serie hacia el género de Acción y fotocopiando hasta el infinito al depredador. Las dos últimas partes fueron realizadas por David Fincher y en último lugar por Jean Pierre Jeunet con una barroca propuesta. Hay otros Aliens por ahí, pero desconfíe de las malas copias. Acepte sólo originales

La mejor. La primera y fundacional Alien, el octavo pasajero. Un claustrofóbico acercamiento del terror a la Ciencia-ficción a través de una nueva revisión del juego del ratón y el gato. Además la historia fue planteada como un salvaje Diez Negritos en el que la popularidad de los actores era directamente proporcional a su probabilidad de morir. La nave Nostromo ha trascendido casi como una tenebrosa galería de los horrores con múltiples ecos de la literatura gótica y los cuentos de fantasmas

La peor. David Fincher intentó elevar la figura del Alien a una dimensión religosa con Alien 3, pero el resultado fallido convirtió a la más ambiciosa de las cuatro en un ejercicio a medio camino entre el entretenimiento y una profunda revisión de las anteriores

El personaje. Por encima de la pobre aunque nada lastimera Sigourney Weaver, el diseño de producción de Rudi Giger es uno de los emblemas más poderosos del terror moderno. Sólo su silueta con el ligero hilillo de (mala) baba son sinónimos de pesadilla

La escena. Los ingenuos habitantes del Nostromo se han relajado pensando que el peligro ha pasado pero mientras cena una sorpresa les espera: de las tripas de uno de ellos brota el pequeño Alien aún por desarrollar. Una secuencia de Alien, el octavo pasajero tan popular como parodiada

Su éxito. Las cuatro partes han sido grandes triunfos de taquilla pese a los cambios de realizador y relativamente de estilo. En cualquier caso todas son ejemplos de acción y entretenimiento más que decente y la primera de ellas ha quedado además como una Obra maestra de sobrecogedor tenebrismo

El palmarés. Todas han sido nominadas a Oscar técnicos. Además tanto la primera como la segunda obtuvieron el galardón a los Mejores Efectos visuales. Aliens de James Cameron logró también el Oscar a la Mejor Edición de Sonidos y nominaciones para el Montaje y para la Interpretación de Sigourney Weaver

Sagas (I). La guerra de las Galaxias: La vieja trilogía

Hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana un niño tuvo la osadía de filmar una película como si fuera un sueño. Lucas rodó con pulso de maestro una leyenda que se gestó en su infancia mezcla de seriales cuarentones, tebeos de Flash Gordon, videojuegos de pocos bits, literatura artúrica y películas de Kurosawa. Volver a ver hoy día La guerra de las galaxias no es perderse en un universo distante sino recorrer un espacio concreto de nuestra imaginación; entrar de lleno en una mitología en expansión y participar de una película que abarca sencillamente todo lo posible. Pero lo más importante es que La guerra de las galaxias es la historia de un director enamorado hasta la médula de sus criaturas, por encima incluso de sus actores. Es el triunfo de las maquetas, del guiñol del cine, del ilusionismo: La vuelta de Mélies sofisticado. Lucas nos invitó a compartir con él este laberinto moderno, este espectáculo interactivo. Nos devolvió la posibilidad de perdernos en otros mundos, rescatar princesas, tripular el Halcón Milenario y restaurar el orden y la justicia en la Galaxia a golpe de sable-láser. Se puede decir que entendió como nadie aquella máxima de Orson Welles de que volver a jugar con tu trenecito eléctrico esconde la auténtica esencia de eso a lo que llamamos Cine

La mejor. Es difícil decidirse entre el perfecto cuento de hadas moderno de Una nueva esperanza o el Space Opera adulto de El imperio contraataca que contiene además ecos edípicos y wagnerianos. Que cada cual decida

La peor. Con claridad El retorno del Jedi que simplifica la épica del conjunto y devalúa la resultante total

El personaje. Ni los entrañables R2-D2 y C3PO, ni la contestona Leia, ni tampoco los aventureros Han o Luke. No, será Darth Vader el único que quede de manera perenne en el imaginario colectivo o como poco por encima de todos ellos

La escena. Incluso por delante del ataque a la Estrella de la Muerte de la primera parte, brilla con luz propia la secuencia en que en El imperio contraataca Darth Vader entra en duelo con Luke Skywalker. La confesión de Luke, soy tu padre amplifica de manera magistral su sentido trágico

Su éxito. La primera parte pulverizó todas las marcas convirtiéndose en la película más taquillera hasta la fecha. Hoy días las tres todavía forman parte de la lista de las cintas más vistas de la historia. Simbolizó junto con Tiburón el nacimiento del Blockbuster y del cine moderno entendido como espectáculo juvenil, así como la aparición del Merchandising y de la poderosa industria Light and Magic. La guerra de las galaxias oficializó un modo de comprender el Cine que recuperaba las aventuras de antaño con el glamour de los nuevos efectos y que simbolizaba la irrupción del pastiche, del lenguaje del videoclip y del videojuego en una industria en que la épica ya no tenía saber histórico de peplum sino lenguaje de fantasía heroica y tragedia lúdica

Palmarés. La primera parte fue nominada a Mejor Película y de sus 10 candidaturas logró hasta 6 estatuillas. Las otras dos se llevaron premios especiales